Ya hacía varios años que ese era mi hogar, muy grande para mí
solo. Pero cuando Lauti comenzó a ir a la escuela, cada vez éramos más, y así
poco a poco formamos una gran familia. Todo iba bien hasta que nos
descubrieron, nunca me voy a olvidar, fue una tarde de verano, cuando Lauti
estaba con su mamá. Ella fue la que causó la gran revolución, me hizo perder
amigos y familiares, estábamos todos muy asustados. Hoy me encuentro en mi
casa, solo, sabiendo que estas van a ser mis últimas palabras, ya que esta
tarde Lauti va a ir de su abuela, y sé que ella va a terminar de destruir mi
mundo, mi familia y a mí.
Milagros Romero
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