viernes, 31 de julio de 2015

Por debajo del mundo.

  Me levanté, pero esta vez no fue culpa de la enorme ciudad de Buenos Aires, un ruido extraño llegaba a mis oídos, un canto suave que me hizo desvelar completamente.
Fui al baño me lave la cara como todas las mañanas, desayuné y salí al patio a tomar aire, fue en ese momento que nuevamente empecé a escuchar ese canto, lo sentía bajo mis pies, desesperante como pidiendo ayuda.
  Me agaché, miré a través de la rejilla, puedo decir que fue lo mas raro que vi en mi vida, me aleje inmediatamente de un salto, me sentía asfixiado pero no le di mucha importancia. Seguí mi día como si nada haciendo mi rutina.
  Al regresar a casa después de la cena me tire en el sillón a mirar tele y fue esa extraña sensación que volvió a mi mente y me hizo dirigir hacia el patio, busque mi linterna y alumbré, fue ahí cuando los conocí, eran seres extraños con una mirada penetrante, no se quedaban quietos, a medida que se movían iban cantando.
  No sentí miedo, solo curiosidad, quería saber de que se trataba, como habían llegado allí, por momentos me preguntaba si era solo un sueño, pero no, era real. Tan real que con el paso de los días ya me sabia todas sus canciones. Comencé a investigar pero todos pensaban que estaba loco, era tanta mi intriga que me pasaba todos los días pensando en eso. Fue esa noche de martes que tome coraje y abrí esa rejilla.
  Aquí abajo todo es diferente, nunca se descansa pero nunca estas cansado, hay veces que extraños mis días por las calles de Buenos Aires, pero una vez que entras ya no podes salir.

Realizado por: Candela Molineris y Valentina Mensa

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